¿Pinocho?

¿Pinocho?
De ningún modo, es el canshapito posando con una su mascarita de parachiquito

miércoles, 27 de enero de 2010


Lleno de sí, lleno de nada
Los estúpidos comentarios del Chunco nos hicieron recordar a los 3 mil 100 navegantes del Independence of the seas, crucero de súper lujo (en la foto), que la semana pasada atracó en Lasbedee, playa paradisíaca de Haití.

Mientras los habitantes del país, hombres, mujeres, niños y ancianos, se arrancaban el pellejo por una galleta. Mientras envilecidos por la sed sorbían su propio sudor, bebían sus orines a escondidas para no compartirlos. Mientras miles de madres querían sacarse los ojos para dejar de llover la muerte del hijo, del esposo, del hermano. Mientras jóvenes oscuras, llenas de moscas, ofrecían regalados a sus hijos, llenos de moscas, porque sus pechos, panes negros y fláccidos, llenos de moscas, se habían secado ya, y no querían ver morir de inanición la carne de su carne llena de gusanos…

Mientras todo eso, a sólo cien kilómetros del apocalipsis, tres miles de turistas esquiaban en el mar, bebían, cantaban, dejaban platos a medio vaciar. La compañía les contrató guardias armadas para evitar que, en un descuido, un tercermundista cualquiera, pariente cercano de los simios, les lanzara una tarascada. O robara el alimento de sus mascotas.
Arcadio Acevedo
Periodista

martes, 26 de enero de 2010

Listo el Super Bowl XLIV


Santos vs Potros
Sergio Escobar

El partido final del campeonato de la NFL ya tiene a sus invitados. Los Santos de Nueva Orleans y los Potros de Indianápolis se verán las caras el próximo 7 de febrero en el magnífico estadio de los “Delfines” en Miami, Florida.

Luego de las respectivas finales, Indianápolis representará a la Conferencia Americana, mientras que Nueva Orleans lo hará por la Nacional, partido que como es costumbre se jugará el primer domingo de febrero.

Si usted no es aficionado a este deporte, ésta es una excelente oportunidad para acercarse a él y observar el magnífico espectáculo que seguramente brindarán estos dos equipos, que de la mano de Drew Brees (Santos) y Peyton Manning (Potros) lucharán a muerte por alcanzar la gloria.

lunes, 25 de enero de 2010

Un balazo como cualquiera


Con sorpresa leí el mensaje de celular de Notifut que llegó apenas desperté. Decía que el delantero de las Águilas del América, Salvador Cabañas, recibió un balazo en la cabeza mientras se encontraba en una discoteca en el sur de la ciudad de México, la madrugada de este lunes. No decía más detalles, pero durante el día se supo que sólo iba acompañado de su esposa y su cuñado, y que no hay detenidos.

El hecho es lamentable, es cierto, pero no deja ser uno más como cualquier otro en un país en el que la violencia ya no alarma. Le pudo pasar a cualquiera, y es precisamente eso lo que debe preocupar, nos pudo pasar a nosotros, nos puede pasar; ya no hay sitio seguro donde divertirse, parece. Causa revuelo mediático por ser una estrella del futbol, porque, además, estuvo en Chiapas. Recuerdo que en varias ocasiones lo encontré en los tacos "Casablanca", y me dio la impresión de ser un joven serio, pero sencillo, saludaba a sus fans, a sus amigos, por lo que, reitero, la agresión le pudo pasar a cualquiera, aun al más pacífico.

Por otro lado, pronto circuló en la Internet una imagen donde Chava está tirado en el suelo tras el balazo, uno puede suponer que los paramédicos tomaron la foto y la vendieron —lo que algunos condenan—, aunque también la pudo tomar un compañero reportero de nota roja, y ahí sí, ni modos, es la chamba. ¿Qué diferencia hay, entonces, entre un bolo atropellado en el libramiento norte con el futbolista?, para fines prácticos informativos, y siendo imparcial, ninguna, y la imagen es tan necesaria como el texto o el comentario. No obstante, esperamos salga de ésta… y que alguien ponga ya un alto a tanta inseguridad, miedo e impotencia.

La Tinta a color
Me encontré en un expendio de periódicos la Tinta Fresca, de Víctor Carrillo Caloca, y la sorpresa, por lo menos para mí aunque ya va acabar este mes, es que ya sale a color. Recuerdo que en una entrevista que le hice me confesó que para echarla andar pidió un préstamo a la universidad en la que trabaja, le partió la chuleta a su marranito, se apretó el cinturón al grado de pegar su espinazo con su tripa, y que aguantando críticas de todo tipo, la echó al ruedo, y ahí ven a la tintita dado la faena. A casi seis años de periodismo, análisis y algo más… creo que aquella frase de “soy más necio que bonito” le ha dado buenos resultados al Vicc. Felicidades.

domingo, 24 de enero de 2010





Arte Sacro en Sancris
Lucía Sarauz Gutiérrez

Una colección. Un destino. Esculturas de los siglos XVI al XIX es una muestra de arte sacro reunida por la Fundación Cultural Mario Uvence, A. C., en la que destacan representaciones marianas, cristológicas y una variada iconografía santoral. Obras artísticas donde se exhibe el amor, la fe y el culto a lo divino, en ese periodo.

Son obras de España, Francia, Italia, Guatemala, México, de países bajos y de algunas regiones de Centroamérica elaboradas con diversas técnicas como la talla en madera, el alabastro, el marfil, la cera y el vaciado en plomo. Antiguas obras en las que son notables rasgos y emociones particulares del lugar de origen, pero juntas provocan un ambiente de misticismo y admiración.

El coleccionista Mario Uvence Rojas logró reunirlas durante 30 años, conjuntamente con una biblioteca especializada en arte, compuesta por más de 5 mil ejemplares. Estas esculturas datan de los siglos XVI al XIX y pertenecen a diferentes continentes; revelan, en su carácter fundamentalmente religioso, “el modo de vida, los aspectos sentimentales, la existencia principesca y devocional de diversas generaciones, que con su comportamiento social y su actitud espiritual, ante los problemas trascendentes de la concepción de la existencia, buscaban la plenitud en un arte que logró esplendidez, a través del maravilloso talento de los artífices que fueron capaces de crear obras inusitadas, plenas de vida propia”.

La fascinante belleza, expresividad y riqueza de la policromía y estofado de algunas esculturas hace particular la muestra; además, de tratarse de obras bien hechas, que pareciera que el tiempo en nada las ha afectado y los pequeños deterioros las hacen aún más estéticas y artísticas, únicas en su tipo.