¿Pinocho?

¿Pinocho?
De ningún modo, es el canshapito posando con una su mascarita de parachiquito

miércoles, 10 de marzo de 2010

Gotera


I
Cuéntame de tu tormenta,
de cómo has sobrevivido
a estaciones adversas,
naufragios,
lirios infieles.

Cuéntame
mientras la tarde
humedece los vidrios
y los ojos de agua
desdibujan la calle;
mientras tus ojos
se vuelven lluvia,
ventanas tristes,
y la sonrisa se escurre,
quizás, al porvenir.

II
Cuéntame
mientras luz opaca se filtra
por los pies de la puerta
y la tarde fría cae lenta
como gota suicida.

La noche también cae,
guillotina del día.
(Relámpago verdugo
de árboles solitarios)
¿Escuchas?
Un quejido revienta
tras el ventanal,
una voz de charco
de sombra en sombra
trae la nostalgia de ser barro.

Adentro:
lucha de piel y sentimiento,
clima de pasiones:
—Quédate a dormir.

domingo, 28 de febrero de 2010

Qué galán está tu pichi


La obesidad infantil desencadena numerosos padecimientos que reducen la calidad de vida y, en algunos casos, puede provocar la muerte súbita

Las estadísticas engordan. México ocupa desde hace un tiempo el segundo lugar mundial en adultos obesos, y recientemente, cosa que en apariencia no ha alarmado a la población, el primero en niños. Las creencias erróneas de que la gordura es sinónimo de salud y que es transitoria porque se trata sólo de una expresión de crecimiento y desarrollo del individuo la hacen un padecimiento epidémico en países en desarrollo como el nuestro; desafortunadamente, estas opiniones no sólo son aceptadas por la mayoría de las personas, sino por algunos médicos que no le dan la debida importancia cuando la detectan.

Algunos especialistas revelan que antes de los dos años de vida se da la aparición del 50 por ciento de los casos, el resto se observa en los periodos de mayor crecimiento, particularmente en la pubertad y adolescencia. Lo alarmante, dicen, es que un 80 por ciento de los adolescentes obesos lo seguirá siendo durante el resto de su vida; menos del cinco por ciento de los adultos que pierden peso son capaces de mantenerse en su ideal durante cinco años después del tratamiento y seis por ciento recupera lo perdido en los primeros 12 meses.

La obesidad está asociada a 300 mil decesos por año, contribuye a incrementar la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, alteraciones esqueléticas, hipertensión arterial, hipercolesterolemia (colesterol elevado de la sangre) e inadaptación psicosocial, entre las más importantes; esto si llegan a adultos, porque se empiezan a presentar casos de niños que mueren súbitamente por infartos (trombosis) y demás afectaciones derivadas del padecimiento.
Pero qué es la obesidad, qué la causa, cómo se manifiesta, qué problemas pueden causar la muerte del niño, y, sobre todo, cómo contrarrestarla, son preguntas que nos ayudarán a responder algunos especialistas relacionados con el tema:
¿Qué comes? Grasa
La palabra obesidad deriva del latín obesus que quiere decir "persona que tiene gordura en demasía". Se caracteriza por la acumulación y almacenamiento excesivo de grasa, principalmente en el tejido adiposo. Se manifiesta por un incremento de peso mayor al 20 por ciento del ideal esperado por la edad, la talla y el sexo.

Fernando Solís Morales, nutriólogo del Hospital de Especialidades Pediátricas de Tuxtla Gutiérrez, señala que los niños engordan por diversos factores, entre ellos la disposición genética, los malos hábitos alimenticios dentro de la casa o fuera de ella y el sedentarismo. “Afortunadamente en Chiapas se cuenta con una dieta variada, en comparación con otros estados, lo que afecta la nutrición de los pequeños es el consumo indiscriminado de los productos conocidos como ‘chatarra’; un problema que es difícil de combatir porque el gusto de los niños es arraigado y encuentran esta comida ‘sabrosa’ en casi todas partes”.

Potencialmente todos los alimentos son perjudiciales para la salud si se abusa de su consumo, pero la comida chatarra lo hace en mayor medida por necesitarse menores cantidades para producir efectos adversos (contienen, por lo general, altos niveles de grasas, sal, condimentos o azúcares).

“Comer en casa no es garantía de comer bien, porque los niños adoptan los hábitos alimenticios de los padres; de modo que vemos mayor incidencia de niños con problemas de peso cuando sus padres son gordos, porque el menor come lo de un adulto, y los padres se muestran satisfechos cuando su hijo ingiere abundantemente. Después de comer qué hacen: reposan, se sientan frente al televisor por lo menos dos horas, se distraen en videojuegos, hacen la tarea, y cuando hay que salir de casa lo hacen en coche; todas estas prácticas sedentarias contribuyen al incremento de peso.”

No quiero besar al gordo
Es de gran importancia la repercusión que la obesidad tiene sobre el desarrollo psicológico y la adaptación social del niño. En general, las personas afectadas no están bien consideradas en la sociedad. En la televisión como en revistas los niños y adultos obesos suelen jugar el rol de personajes cómicos, torpes y glotones. La psicóloga y académica Beatriz Torres Salcedo indica: “Un niño que ha aprendido las normas culturales de atracción elije a sus compañeros de juego basándose en sus características físicas, hasta el punto de que muchas veces prefieren elegir a un niño con una discapacidad antes que a un niño obeso.

“Se ha comprobado que los niños gordos tienen una pobre imagen de sí mismos y expresan sensaciones de inferioridad y rechazo. Por lo tanto, suelen presentar dificultades para hacer amigos. La discriminación por parte de los adultos o de los compañeros desencadena en ellos actitudes antisociales, que les conducen al aislamiento, depresión e inactividad, y frecuentemente producen aumento en la ingestión de alimentos, lo que a su vez agrava o al menos perpetúa la obesidad.”

En la adolescencia el concepto de sí mismo es de tal importancia que cualquier característica física que les diferencie del resto de sus compañeros tiene el potencial de convertirse en un problema más grave; en concreto, disminuye su autoestima. Es también un gran problema encontrar vestimenta para ellos. Además, presentan frecuentemente alteraciones del comportamiento, síntomas de depresión y ansiedad que en algunos casos graves pueden inducirlos al suicidio.

Sudar la gota gorda
Karina Alicia Martínez Cervantes, endocrinóloga del Hospital de Especialidades Pediátricas de Chiapas, es la especialista que se encarga de corregir los desórdenes producidos por alteraciones de las glándulas endocrinas, que son aquellas que vierten su producto a la circulación sanguínea (el aparato digestivo cumple funciones endocrinas porque secreta gastrina, colecistoquinina, secretina); ella comenta que el tratamiento contra la obesidad es multidisciplinario por la diversas afectaciones que produce; de modo que pueden intervenir paido-psicólogos, endocrinólogos, gastroenterólogos, nutriólogos, ortopedistas, y demás subespecialidades que se requieran.

“Estar gordos es como si estuvieran enfermos de gripe todo el tiempo, porque desencadenan reacciones inflamatorias a nivel general. También pueden desencadenar hipertensión, diabetes, infartos en edades jóvenes. El hígado graso es algo que estamos encontrando mucho en los niños de Chiapas, hasta en un 50 por ciento de los pacientes con obesidad.”

Los padecimientos directamente ligados al sobrepeso y que más complejidad presentan para su corrección son: psicológicos (marginación escolar, pérdida de la autoestima, depresión clínica, alteración de la percepción del cuerpo), ortopédicos (necrosis aséptica, “muerte del hueso”, de la cadera por sobrepeso, arqueamiento de las extremidades, artrosis de las rodillas), respiratorios (apnea obstructiva del sueño, insuficiencia pulmonar), de crecimiento (aumento de la masa muscular, edad ósea adelantada, estatura aumentada, menarca adelantada), cutáneos (estrías, celulitis), cardiovasculares (hipertensión arterial, colesterol, triglicéridos, ateroesclerosis, hígado graso), entre otros.

“Yo vi a un niño que murió por obesidad, de 12 años, con 102 kilos. Es un estado inflamatorio crónico, todo el cuerpo empieza a degradarse, a soltar trombos por todos lados, son más susceptibles a infecciones, puesto que sus defensas están deterioradas, la presión arterial está alterada, son factibles a muertes súbitas.”

Qué, cuánto y cuándo
La comida ha cambiado con el paso del tiempo, no es la misma que presumían nuestros padres y abuelos, los consejos tradicionales como “contar calorías” ya no funcionan. Necesitamos aprender a comer, escoger con buen criterio lo que consumimos; para ello, el nutriólogo Solís Morales recomienda una dieta basada en el indicador denominado Plato del bien comer (se puede encontrar en la Internet), “comer bien no es caro, acá en Chiapas tenemos diversas opciones, lo importante es saber qué comer y en qué cantidades, comer en casa en una buena medida, preparar el lunch de los niños para evitar que coman en la calle ayuda mucho, y por favor no hay que olvidar hacer ejercicio”.

Es necesario modificar los hábitos nutricionales de la familia, principalmente en los padres, quienes a pesar de no ser obesos deben vigilar estrechamente la alimentación de sus hijos y limitar el consumo exagerado de alimentos. El ejemplo de qué alimentos, cómo y cuándo es la mejor forma para educar a los menores, ya que compartir los alimentos constituye una actividad social y trascendente en la relación de familia, esta oportunidad debe aprovecharse para prevenir la obesidad infantil y evitar llegar al tratamiento que es muy complejo y prolongado. “Si son obesos, y tienen el colesterol elevado, hipertensión, y un estado prediabético, sólo con hacer ejercicio y dieta se curan”, afirma la endocrinóloga Martínez Cervantes.

La psicóloga Torres Salcedo recomienda establecer reglas para la alimentación, como horarios fijos específicos para los tiempos de comida, determinar el lugar para el consumo de alimentos, indicar cuál es el comportamiento que se debe tener en la mesa, promover una masticación adecuada y marcar el tiempo disponible para la ingesta —entre otras, según las necesidades de cada caso— serán las bases que determinen los buenos hábitos alimenticios.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Personajes del Bicentenario

La Madre de la Patria
Lucía Sarauz

La historia de México está construida por héroes, por distinguidos personajes, hombres, en su mayoría; sin embargo, también hubo mujeres en los enfrentamientos, en los levantamientos, en el movimiento de Independencia (en una época en la que no se les consideraba interlocutoras dignas en el campo de las ideas), como doña Leona Vicario.

Hemos escuchado hablar del “Padre de la Patria”, Miguel Hidalgo y Costilla, de Ignacio Allende, de Juan Aldama, de aquellos hombres que se levantaron en armas en contra de los españoles en 1810, pero qué se dice de Leona Vicario en los libros de historia: “Ella no dio gritos en ningún lado ni taconazos en otra parte; no levantó una lápida, ni quemó puerta alguna. Sólo escribía ideas, fue una de las grandes ideólogas de la Independencia mexicana”, su legado e importancia fueron escritos desde hace 200 años.

Ella fue quien dio la noticia en México de que los insurgentes acuñaban moneda propia y gastó su patrimonio, aun sus joyas, para ayudar a los insurrectos, a quienes enviaba noticias a través de heraldos secretos. “En 1813 fue descubierta y denunciada como conspiradora, por lo que su tío, Agustín Pomposo Fernández, la internó en el convento de Belén de Las Mochas, de donde la sacaron algunos correligionarios y se refugió en el mineral de Tlalpujahua, donde operaba Ignacio López Rayón, a cuyo servicio se hallaba Andrés Quintana Roo, se casó con éste y lo siguió en sus andanzas guerreras.

“Consumada la Independencia, Agustín de lturbide nombró a Quintana Roo subsecretario de Estado y del despacho de Relaciones Interiores y Exteriores, pero ante las ambiciones imperialistas de Iturbide, Quintana Roo se disgustó con él y huyó hacia Toluca, donde vivió con privaciones. Por lo que en 1823 Leona Vicario solicitó al Congreso Constituyente que le fueran devueltas las propiedades que el virreinato le había confiscado, cuando se fue a la insurgencia (…) Cuando Anastasio Bustamante ocupó la presidencia mandó aprehender a Quintana Roo, y ella fue víctima de las injurias de los bustamanistas”, desde entonces se consagró a las actividades intelectuales, al lado de su esposo.

Su cultura era vasta y sorprendente para una mujer de su época. Colaboró en los periódicos en que su esposo escribía, secundó las campañas políticas de éste, sufrió contrariedades, según lo demuestran dos cartas ológrafas suyas, dirigidas al presidente Valentín Canalizo, que se conservan en el Museo Nacional de Historia. Leona Vicario es considerada “Madre de la Independencia”, y junto con Josefa Ortiz de Domínguez, es una de las ilustres mujeres cuyo valor y excepcionalidad le merecen un lugar especial en la historia del país, defendió sus ideales y los de México. “Se le considera la primera mujer periodista de México; escribía y financiaba El Federalista y fue la primera fémina mexicana que habló ante el Congreso Nacional. Fue una mujer de ideas”.

lunes, 22 de febrero de 2010

POR EL MENSUARIO 17


Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 20 de febrero de 2010

Querida Lucy:

Si estás leyendo esto es porque tuve el valor de escribirlo, así que bien por mí. No me conoces muy bien, pero si me haces empezar tengo la tendencia de hablar y hablar de lo difícil que es para mí escribir. Pero esto, esto es lo más difícil que he tenido que escribir. No es fácil decirlo, así que sólo lo diré: conocí a alguien, fue un accidente, no lo estaba buscando, no me lo esperaba, fue la tormenta perfecta. Ella dijo una cosa, yo dije otra, y de repente quise pasar mi vida en medio de esa conversación. Y ahora estoy sintiendo algo en mis entrañas que ella podría ser la elegida. Está completamente loca, de una forma que me hace sonreír, es altamente neurótica, con una enorme exigencia de atención… eres tú, Lucy.

Esa es la buena noticia. La mala es que no sé cómo estar contigo ahora, y eso me asusta muchísimo. Porque si no estoy contigo ahora, siento que me voy a perder por ahí. Es un mundo grande y malo, lleno de giros y de vueltas, en el que muchos sólo parpadeamos y nos perdemos el momento. El momento que pudo haber cambiado todo. No sé qué está sucediendo ahora con nosotros, y no puedo decir porqué deberías dar ese salto de fe por mí, pero tú hueles bien, como el hogar, y aunque no haces un café excelente me gusta estar contigo, eso debe contar algo, ¿no?
Llámame...