¿Pinocho?

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De ningún modo, es el canshapito posando con una su mascarita de parachiquito
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miércoles, 6 de marzo de 2013

El heredero y el miedo no es una venganza personal



El escritor Alfredo Palacios Espinosa saca a la luz su más reciente novela en la que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, aunque en Chiapas la realidad supere cualquier fantasía


La mañana del 11 de enero de 2012 una noticia política corrió como reguero de pólvora en Chiapas. El exgobernador Pablo Salazar Mendiguchía rompía el silencio luego de casi cuatro años y medio para denunciar a nivel nacional, en el programa de radio de la reconocida periodista Carmen Aristegui, un presunto allanamiento a sus oficinas ubicadas en Tuxtla Gutiérrez y la extracción de 50 mil ejemplares de una publicación denominada “La verdad sobre la reconstrucción de los daños del huracán Stan en Chiapas”. Acusó directamente a Juan Sabines Guerrero, entonces gobernador en funciones, y a sus principales colaboradores. Tiempo después, Salazar Mendiguchía fue encarcelado por diversos delitos, ninguno relacionado con las secuelas del fenómeno meteorológico de 2005. Antes o posteriormente, varios de los que fueron funcionarios de primer nivel durante su gestión (2000-2006) corrieron la misma suerte.

“Víctima colateral”
Alfredo Palacios Espinosa se desempeñó como secretario de Educación en el gobierno de Pablo Abner Salazar Mendiguchía. Para muchos fue el brazo derecho del gobernador nacido en Soyaló. El ideólogo, el escritor y director de escena metido a funcionario público por una relación cercana de amistad. Al cambio de administración, fue designado director general del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas, cargo que dejó en 2008 tras un diferendo con el titular del Ejecutivo que había girado instrucciones de investigar y auditar “al grado del hostigamiento” el paso de Palacios por Educación y por el organismo cultural.
Luego de tres años fuera de la vida pública del estado y tras cinco meses de andar a “salto de mata” dada la “persecución” en contra de todo lo que oliera a Pablo, Alfredo Palacios se vio obligado a salir de su “escondrijo” debido a un padecimiento serio en la columna vertebral que decidió tratar, por fin, en la ciudad de México. También aprovechó el viaje para registrar ante el Indautor su más reciente novela: El Heredero y el Miedo, retrato del peor sexenio de Chiapas. Al día siguiente, 18 de enero de 2012, sin mayores preparativos para la cirugía, a las afueras del metro en el Centro Histórico, y mientras observaba de manera casual las tiendas y sus enormes aparadores, el exfuncionario fue apresado. “Víctima colateral”, se dijo así mismo.

El heredero…
"El heredero y el miedo constituye la más minuciosa disección de un sexenio en Chiapas. Una memorable narración sobre los excesos, vicios, motivaciones, caprichos, afecciones de un gobernante. En la mejor tradición de la narrativa latinoamericana con el tema del tirano, el escritor Alfredo Palacios Espinosa aporta una novela difícil de superar por su sagacidad, agudeza e información", se lee en la cuarta de forros del grueso ejemplar de 580 páginas con un tiraje de 10 mil ejemplares.
Bajo el sello editorial de Sinapsis Ediciones, propiedad de David Tovilla, quien fuera el encargado de la comunicación social en la administración pablista, el lector puede suponer con justa razón que la salida a la luz de este texto, escrito de manera llana, sin mayor ornamentación literaria, y con algunos “descuidos” en cuanto a lo escritural, obedece sin duda a un interés de grupo. Superada esta obviedad, la mayor virtud de esta narración es lo que se cuenta, los pelos y señales, la sangre y las vísceras, no el cómo.
Novela dividida en tres partes, cada una comprende dos años de gobierno, pero no de manera cronológica. El autor procuró prescindir de fechas de inicio y conclusión de acontecimientos a fin de que el lector los identifique, los relacione, y en más de una ocasión se vea obligado al zapping entre las partes.
Más allá de los personajes protagonistas y sus particulares historias, El heredero y el miedo aborda dos características presentes, hoy más que nunca, en la vida política del estado. La primera condición es la búsqueda del poder como herencia familiar. El autor desliza la teoría de la dinastía en la que se vive un proceso de “cachorrismo”, de “lucha de pedigrí”, donde los que fueron gobernantes buscan extenderse más allá de su tiempo a través de su linaje. La segunda condición es el uso del miedo como ejercicio de poder. Con miedo nadie critica, nadie se mueve, nadie deja de sonreir; esa es la lógica.

¿Venganza?
Tras conocer la publicación de esta novela (un ejemplar llegó a la dirección editorial de este rotativo) y tener a la mano el número telefónico del autor, concertamos un desayuno para hablar de la obra y sus motivaciones. Frente al reconocido escritor y otrora importante funcionario público, no se puede dejar de notar que, al menos en apariencia, las vicisitudes contadas por él mismo, no parecen haber hecho mella en su semblante. Se ve igual que cuando dirigía la política cultural del estado, que a la distancia se puede asegurar fue el mejor ejercicio durante el sexenio pasado.
−Vamos al grano, profe. ¿Esta novela es producto de un ánimo de resentimiento y venganza, como ya afirman algunos “opinadores”?
−No lo veo como una venganza. Esa puede ser una interpretación del lector de manera superficial. Esta novela está construida con verdades para crear la ficción literaria. Por otro lado, yo fui perseguido, encarcelado, pero esa es una historia personal que pienso contar en otro texto diferente, que no necesariamente tiene que ser ficción.
“A los lectores corresponde ver, hacer comparaciones, parecidos, semejanzas y definir la situación. Para algunos podrá ser venganza, como tú dices, pero para otros podrá ser sólo una pincelada del cuadro gris que nos tocó vivir, porque las historias reales de Chiapas superan cualquier ficción.”
−Bueno, tampoco se puede perder de vista que no es la primera vez que Alfredo Palacios recurre a hechos reales, a la historia, en este caso contemporánea y de primera mano, para el andamiaje de sus narraciones.
−Efectivamente, dices algo muy cierto, que apenas hace poco hice consciente. Mis textos, empezando con mi primera novela, Los malos presagios, refiere los acontecimientos de la inundación de la presa La Angostura, del pueblo donde yo nací. O sea, esa novela está construida a partir de un hecho real. En el caso de Los agravios de su ilustrísima, que fue llevada incluso al cine, abordo la sublevación tseltal de 1712. Y en el caso de la biografía La verdad como destino, narro de manera exhaustiva la vida de Belisario Domínguez.
“Las obras de teatro, como El Tribuno y El Usurpador, que es un premio nacional de teatro histórico 1989 y que sigue inédita, se refiere al episodio de Belisario Domínguez y Victoriano Huerta. Límites perdidos es otra obra de teatro que cuenta la persecución de los kaibiles en contra de la población guatemalteca en 1982.
−Bueno, yo no había nacido, pero son hechos recientes estos últimos en Centroamérica.
−Así es, me toca vivirlos, no en espacio, pero sí en tiempo.
−Y en el caso de los hechos narrados en El Heredero… son aún más recientes y desde luego más cercanos. Se podría afirmar que son recuerdos y experiencias.
−Bueno, ahí tú como lector y como crítico podrás sacar tus conclusiones.
Cabe recordar que muy poca de la producción de Alfredo Palacios puede considerarse estrictamente ficción. Incluso, el libro de cuentos Minihistorias del poder y el pueblo es un trabajo de recopilación de anécdotas. Así como Xixiltón, premio nacional de crónica 1992, donde narra su primer año de experiencia docente en un paraje de Chenaló y la situación educativa precaria en los pueblos indígenas. Esta es la novela 13 del autor, en el año 13, y confía en que esta condición sea cabalística y buena y no de mal augurio.
−He estado considerando que esta novela sea la primera de una trilogía porque creo que el tema del poder en Chiapas da para más.
−¿Será porque el ejercicio del poder en Chiapas es convulso e invariablemente con incontables bifurcaciones?
−Creo que la política como todas las áreas de la vida chiapaneca manifiestan un atraso. Algunos consideran que de 50 años, pero a juzgar por los últimos acontecimientos nos alejan más de otros estados de la república. Somos de los estados no sólo al final de la geografía, estamos en la cola de la cola.
−¿Con temor a represalias después de esto?
−Creo que eso específicamente ha paralizado mucho a los chiapanecos, a la gente pensante, a los comunicadores, por protegerse.
−El miedo, claro.
−El miedo precisamente, de ahí el título de esta novela. Pero creo que en nombre del miedo, del temor, paralizarse, permanecer en la pasividad es renunciar a la acción. Y en lo personal, y no por ello no estoy consciente de los riesgos, fui privado de mi libertad física, pero no de mi libertad intelectual, de pensamiento, y en ese sentido, debemos correr el riesgo.

martes, 30 de octubre de 2012

Opacidad en sindicatos, una herramienta de control: Zoé


El senador por Chiapas afirma que las iniciativas presentadas por el presidente Felipe Calderón fueron positivas porque por fin pusieron a trabajar a los integrantes del Congreso de la Unión

Haciendo un símil, se podría decir que Zoé Robledo Aburto pasó, de manera súbita, de la secundaria a la universidad (de diputado local a senador de república). En el nuevo campus legislativo ha encontrado de todo: abusivos, mataditos, repetidores, y, como era de imaginarse, jefes de grupo. Pero lejos de intimidarse y permanecer de oyente −lo que le resultaría cómodo e incluso prudente−, es uno de los asistentes que más veces ha levantado la mano para participar.
Desde su primer día como senador, Robledo tomó tribuna para proponer la creación de la Comisión Especial para Conmemorar el Centenario de la gesta histórica de Belisario Domínguez Palencia que en 2013 tiene su cumplimiento. En su intervención destacó que “Belisario Domínguez es una figura que trasciende temporalidades, ideologías o regionalismos, Don Belisario nos une como mexicanos”. A su propuesta no tardó en sumarse el priísta Roberto Albores Gleason, quien preside la comisión de entrega de la medalla que lleva el nombre del prócer chiapaneco.
Recientemente, el día de la discusión de la Reforma Laboral en la Cámara Alta, el expresidente del Congreso de Chiapas defendió hasta en seis ocasiones reservas y modificaciones que buscan, según lo expuesto, proteger a la clase trabajadora y garantizar las conquistas laborales. La experiencia, asegura, le resultó enriquecedora desde la revisión en comisiones unidas (de Trabajo y de Estudios Legislativos) porque se tuvo que echar mano de una alianza de facto con senadores panistas para hacer frente a la mayoría priísta que se resistía a la transparencia y a la democracia sindical:
“La resistencia a la democracia era de esperarse, pero que se opusiera a la transparencia con tanta vehemencia fue terrible. Porque incluso había posiciones de dos senadores del PRI, sindicalistas ellos, Isaías González y Armando Neyra, de que la reforma era laboral y no sindical, por lo que no había que tocarlos, pero para empezar no hay ley sindical. ¿Pues cómo? Los sindicatos son parte de la vida pública y tienen que rendir cuentas. El régimen se fundó en los sindicatos y qué bueno que haya sido así. Yo vengo de una familia que fue sindicalista, mi tío Édgar Robledo Santiago fue secretario general del SNTE. Pero estoy convencido que la democracia debe ser una y no tener islas. Yo creo que debe haber sindicatos fuertes pero no a costa de la democracia y menos a costa de la transparencia.”
Bajo estos argumentos se pudieron defender las ocho reservas que se realizaron a la minuta de la Ley Laboral y por las que Zoé, en su calidad de secretario de la Comisión de Estudios Legislativos, tuvo seis participaciones ante el pleno “no con ánimo protagonista sino jurídico y de reglamento” que abonaron al resultado que ya conocemos: la aprobación de la reforma en lo general, con 100 votos a favor y 28 en contra.

El juego político
El día de la discusión, integrantes de diferentes organizaciones obreras y sindicatos independientes se manifestaron a las afueras de la sede senatorial en rechazo a las modificaciones a la minuta de reforma laboral enviada por la Cámara de Diputados, por lo que elementos de la Secretaría de Seguridad del Distrito Federal cercaron el recinto con mallas metálicas para evitar cualquier intromisión en la sesión.
Para el recién nombrado presidente de la Comisión de Probidad y Transparencia del Foro de Presidentes de Poderes Legislativos de Centroamérica y del Caribe (Foprel), la resistencia se debe a que se le está quitando una herramienta de control al viejo régimen:
“El viejo régimen –que en muchos aspectos sigue vigente− se basaba, en su momento, en el Ejército, en el Presidencialismo y en los Sindicatos. Y cuál era el argumento siempre: la autonomía sindical. Yo creo que debe haber líderes sindicales fuertes en México y la mejor forma de serlo es que sean democráticos, transparentes y que rindan cuentas a sus agremiados.”
—Políticamente, se puede decir que Felipe Calderón realizó su última jugada legislativa con estas iniciativas, y al parecer todos los partidos le siguieron el juego. ¿Cuál es tu percepción al respecto?
—El Presidente hizo una jugada política inteligente, pero eso nos obligaba a ser más inteligentes y hacer una estrategia y a ponernos a trabajar. Qué bueno que ocurra así en la política, porque si no, hubiéramos caído en la postura de “no, no, no” y rechazamos todo. Intentamos ser una oposición que alcance acuerdos. Te pongo un ejemplo: Peña Nieto todavía ni asume y ya presentó una iniciativa de transparencia. Qué hicimos nosotros, presentar una mejor iniciativa, con más alcances. Quiere siete consejeros en el IFAI, está bien, pero que ya no los nombre el Presidente, que los nombre el congreso. Esa es la política a la que debemos apostar.
—¿Qué, finalmente, dejan las preferentes?
—Creo que si algo lograron estas iniciativas fue destrabar la dinámica tan lenta que había en ambas cámaras. Tuvimos un arranque muy intenso, ya incluso aprobamos la Ley de Contabilidad. No sabíamos ni siquiera dónde estaban las oficinas y ya teníamos que sesionar en comisiones extraordinarias que crearon para el análisis y la discusión. Creo que esa parte es positiva. Bueno, Peña Nieto va a tener 24 iniciativas preferentes. No podemos seguir dándole vueltas a las cosas, debemos asumir una posición frente a los electores, porque, de verdad, no estaba pasando nada en los congresos.
—Manlio Fabio Beltrones plantea que han perdido el carácter de preferentes. ¿Crees que su destino sea, como se teme, la congeladora?
—Concediendo que hayan perdido ese carácter, la dinámica en el Congreso de la Unión debe permanecer preferente, creo que muchos comparten esta postura, creo que la ciudadanía así lo quiere, y en ese sentido no creo que se vayan a la congeladora.
En la Cámara Alta pasan lista:
—¿Zoé Alejandro Robledo?
—¡Presente!!!

martes, 18 de octubre de 2011

El Canshape

La no entrevista a Sabines

En la edición de este domingo pasado de la revista nacional Día Siete (580), que puntualmente el periódico NOTICIAS ofrece como suplemento, viene como primicia para los lectores una sesión fotográfica inédita del poeta mayor de Chiapas, Jaime Sabines. En el texto de presentación el también poeta Fernando Fernández, quien en ese momento era director de la revista Viceversa (1992-2001), cuenta de la intención que junto al escritor Germán Dehesa tenían de entrevistar al autor de Tarumba, en su casa de Tuxtla Gutiérrez, cinco años antes de su fallecimiento (19 de marzo de 1999). Pero aquella mañana de principios de noviembre de 1994, Sabines “traía encima una especie de enojo seco, subido a la cabeza, sin vuelta de hoja. Un encabronamiento mal cicatrizado combinado con un hastío de muerte”.  Germán Dehesa, su amigo, se cuidó de sacar los temas que estaban en el aire, quizá a falta de otros más inmediatos y amigables: “la situación general de Chiapas, las acusaciones de corrupción hechas a su hermano Juan y las actividades de Samuel Ruiz, a quien el poeta señaló como el culpable de todo lo que estaba ocurriendo en el estado”. En resumen: Sabines se negó rotundamente a los cuestionamientos y no hubo entrevista, lo que sí hubo fue la sesión fotográfica (realizada por el talentoso Roberto Portillo, quien hoy se dedica exclusivamente a la abogacía, en Nueva York)  que, sin texto que la acompañara en su momento, se mantuvo inédita hasta hoy… Aquí quiero comentar que esta no entrevista, en sí, me parece, es una variante de la entrevista misma, una lección de que tan valioso es lo que se declara como lo que se calla, una salida atractiva al fracaso de las estructuras tradicionales. El reportero no debe volver a la redacción con las manos vacías, y no vuelve; siempre tendrá algo que contar y la forma en que lo cuente determinará, finalmente, si fracasó o tuvo éxito (me viene a la mente la ocasión que intenté entrevistar al colombiano Fernando Vallejo, autor de La Puta de Babilonia -Planeta, 2007­-, en San Cristóbal. Evadió todos mis cuestionamientos, y yo me había gastado todos los viáticos, de modo que algo tenía que inventarme: narré el intento y describí su persona y gestos mientras se me negaba a todo, así salió un ejercicio que intitulé “Fernando Vallejo: muchas sonrisas y pocas palabras”).

A la búsqueda de Paz
Parte de la mañana de este lunes la bien invertí en la lectura de la extensa entrevista de Rafael Ramírez Castañeda (nada más y nada menos que el director de la revista Proceso) a Enrique Krauze  (uno de los cronistas e historiadores más importantes de habla hispana) con motivo de su nuevo libro Redentores. Ideas y poder en América Latina, trabajo cuyo personaje central es el siempre polémico Octavio Paz (a él le dedica 165 páginas de las más de 500 en las que analiza histórica e ideológicamente a personajes tan disímbolos como Eva Perón, Che Guevara, a los novelistas Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, y para nuestro interés a Samuel Ruiz y al subcomandante Marcos). El formato de pregunta y respuesta es válido y se agradece cuando se trata de cuestionamientos inteligentes y de respuestas mejores. Pero presentadas de manera tan orgánica que el lector vive la conversación. Hay varios momentos destacados en la charla, porque sin dejar de ser cortés no es complaciente en temas como la relación de Paz con Carlos Salinas de Gortari o Emilio Azcárraga Milmo, el llamado algunas vez “soldado del PRI”, o de Krauze con Televisa (de donde surgió la reconocida editorial Clío). Mención aparte merecen las revistas Plural (con el apoyo del periodista Julio Scherer, entonces director del periódico Excélsior, Octavio Paz la fundó en 1971 y logró reunir en torno a la revista un consejo de redacción, integrado por narradores o poetas como Salvador Elizondo, Tomás Segovia, Alejandro Rossi, José de la Colina y Gabriel Zaid, escultores del tono multifacético y universal que caracterizó la publicación), Vuelta (que como bien dice Krauze: “nació cuando tenía que nacer y murió cuando tenía que morir”, sucesora de Plural no sobrevivió a su creador quien dijo en repetidas ocasiones “Dejamos Plural para no perder nuestra independencia; publicamos Vuelta para seguir siendo independientes”) y Letras Libres (que con las acciones de Vuelta funda Krauze ya con el sello de Clío). En fin, un ejercicio periodístico de mucha valía, que nos muestra que el entrevistador, sin ser el protagonista desde luego, bien puede librar un duelo de inteligencias con el entrevistado. Ampliamente recomendable para los estudiantes de periodismo y comunicación.

Buena impresión
Mientras se lleva a cabo la Cumbre Mundial de Turismo de Aventura en San Cristóbal de Las Casas, las autoridades de los tres órdenes de gobierno no dejan de trabajar y se han coordinado hasta en el último detalle para dar una excelente impresión a los visitantes. Entre los acierto a destacar está el hecho de que la parte exterior del Mercado José Castillo Tielemans está libre de vendedores ambulantes. En el área de Santo Domingo y Caridad los vendedores realizaron un acuerdo con el ayuntamiento para que estos espacios muestren toda su belleza. Además, se han hecho arreglos en los camellones de los bulevares, se han ordenado los letreros del Centro Histórico que no estaban cumpliendo con la normatividad y la Secretaría del Medio Ambiente Estatal envió camiones recolectores de basura, por lo que se implementó el horario nocturno para levantar la basura en el Centro Histórico de 8: 00 a 10:00 de la noche. Sería muy bueno que algunas de estas acciones emergentes se dispusieran permanentemente para el beneficio del turista local luego de la cumbre.

Pongosh
Quien no me conoce que me compre, me dicen, pero prefiero pensar que lo mejor sería que me rente, o de plano me pida fiado. Ya me conozco bien: no le pertenezco a nadie ni al chaz chaz// Recuerde que El Canshape es un sitio encantado de Tuxtla Chico…
Contacto:
961 139 55 92
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Twitter: @roraquiar
http://www.elcanshape.blogspot.com/

martes, 27 de septiembre de 2011

Salvar la Sierra no es bandera política


Zoé Robledo Aburto detalla los avances en el proyecto ambiental que prácticamente lo llevó a la diputación local por el Distrito XVII

Esta es la fatal advertencia: si la Sierra Madre de Chiapas se destruye al ritmo actual, la vida humana en el estado se hará imposible. No es exagerado: en 40 años el volumen de lluvias disminuyó en un 20 por ciento. En medio siglo el número de vertientes de agua se redujo a la mitad y su volumen en un 45 por ciento. De las 90 mil hectáreas que se pierden anualmente en el estado, 60 mil corresponden a la Selva y a la Sierra. En 60 años, las áreas boscosas se redujeron en un 50 por ciento y en algunos puntos ya han comenzado a aparecer áreas semidesérticas, como en la cuenca del Alto Grijalva, en Motozintla y Mazapa. Y ni hablar de la fauna, que ha desaparecido en más de la mitad de sus especies en este territorio.
La Sierra Madre es un macizo montañoso que comprende desde la frontera con Guatemala hasta los límites entre Chiapas y Oaxaca, y se extiende por gran parte de América Central. Es una región de inmensa riqueza biótica estratégica; para algunos, incluso, más importante que la propia Selva Lacandona. Su problema medular radica en que de ella se desconoce casi todo: la importancia de sus mantos acuíferos y sus vertientes, las condiciones topográficas del territorio —en pleno siglo XXI aún hay comunidades sin registro en los censos nacionales—, etcétera. Es este olvido lo que ha provocado en gran medida su deterioro ambiental y las catastróficas consecuencias que hoy padecemos (la destrucción del paso del huracán Stan tuvo mucho que ver con el desconocimiento de la influencia ambiental de esta región sobre otros puntos geográficos del estado y del exterior –las inundaciones en Tabasco como consecuencia-). Ante este panorama desolador, urge, sin duda, salvar la sierra. Conozcamos a continuación los avances del proyecto que impulsa Zoé Robledo Aburto:
Salvar la Sierra para que Chiapas viva es el ensayo de tu autoría que aborda la problemática medioambiental de la Sierra Madre de Chiapas; representó también la bandera que ondeaste durante la campaña política para obtener la diputación local por el Distrito XVII. El voto te favoreció y hoy eres no sólo integrante de la LXIV Legislatura sino el presidente de la Mesa Directiva del Poder. A casi un año de aquel triunfo, los esfuerzos de conservación siguen focalizados hacia la Selva Lacandona y, por el contrario, la Sierra prácticamente continúa en el olvido. El tiempo se acaba, tú lo adviertes. ¿Me puedes detallar qué avances presenta el proyecto?
—Fíjate que ese ensayo yo no lo escribí para ser diputado, lo escribí en 2007. Pero el tema de la sierra, efectivamente, tiene que ver con un asunto que pareciera casi publicitario. Tenemos que posicionar el asunto de su rescate y es en lo que yo he estado trabajando desde los diferentes medios de comunicación en que participo. Pero déjame decirte que estamos muy contentos porque uno de los grandes avances que vamos a tener para revertir la problemática en la Sierra Madre de Chiapas es la creación de un fondo concurrente (que en su momento lo vamos a dar a conocer de manera oficial). Se trata de una bolsa (de 100 mdp para todo el país) que abre la Comisión Nacional Forestal (Conafor) cada año, y nosotros logramos las gestiones necesarias para participar con varios proyectos en la presente emisión. En este momento ya fueron autorizados 16.5 mdp para la conservación de 2 mil 500 hectáreas en tres municipios específicos de la región: Motozintla, Siltepec y Mazapa. Esto involucra a 10 ejidos donde hay silvicultores que ya tienen una conciencia ambiental muy diferente a la que se tenía hace algunos años. En este fondo se involucran tanto la Conafor, el gobierno del estado –a través de la Secretaría del Medio Ambiente- y, muy importante, la CFE (con quien, se sabe, hemos tenido una relación complicada históricamente, pero con esta participación se empieza a ver un gesto de cambio de actitud, que hay que tomar en cuenta. Porque hay que recordar que desde 1957 la CFE tiene exclusividad en la explotación de los recursos del Grijalva y eso generó presiones en la explotación de otros recursos, principalmente en la Sierra: los recursos forestales). Este es el primer paso para que dentro de los próximos 10 años podamos completar el corredor serrano (que va desde La Sepultura, pasando por El Triunfo y hasta La Encrucijada).

Sistema predatorio
Además del olvido por parte de las autoridades e instituciones ambientales, la sierra padece la marginación de su gente que desarrolló al paso de los años un sistema económico predatorio: grandes quemas de terreno para la siembra de maíz y pastoreo; deforestación para el uso de leña y construcción de viviendas (que hasta 1990 constituía el 50 por ciento de los materiales de uso doméstico), y la caza y pesca sin freno. A esto hay que sumar la sobrepoblación debido al abandono gubernamental y la inmigración descontrolada proveniente de Centroamérica que se acentuó sobre la región serrana:
—Según tu ensayo se plantea una investigación inicial para conformar el proyecto documental "Los emires del aire y del agua", que en esencia busca vender a la federación y la comunidad internacional el agua y el aire que la Sierra Madre de Chiapas produce. Pero dicho así suena muy avaro. Deja replantearlo ambientalmente: Se propone convertir a la sierra en un espacio internacional para la regeneración del aire, del suelo y de las aguas. Hacer que miles de campesinos serranos sean prestadores de servicios de conservación y promover la inversión por parte de empresarios particulares. Pero habiendo ya programas gubernamentales como Redd+ o las UMAs, por ejemplo, ¿por qué no has gestionado su aplicación en la región, o por lo menos en tu distrito?
—En la tan necesaria búsqueda de voluntades recibimos el apoyo de una asociación de silvicultores de Motozintla, la cual hizo, y nosotros ahí los apoyamos, un estudio forestal único, que es lo que nos permitió participar en este fondo concurrente que te comento y obtenerlo. Este estudio, único en Chiapas lo puedo garantizar, permitió hacer el inventario de lo que se tiene en la sierra. Ese era el primer paso a dar. La otra parte donde hemos avanzado muchísimo es en las conversaciones con la productora Canana Films (propiedad de Diego Luna y Gael García) para producir un documental específico de la Sierra Madre, que pueda participar en festivales ambientales y atraer esos apoyos internacionales, tanto de organismos como empresas privadas, con quienes pudiéramos tener venta de bonos de carbono. Porque el gran asunto de la sierra es que no ha encontrado una vocación clara. Si bien hay zonas cafetaleras, que tienen una producción muy buena, hay otras zonas muy amplias que no tienen vocación, toda vez que la agricultura en terrenos tan accidentados se presenta complicada. Y en el caso del Redd+, en este momento, como tú sabes, está más vinculado a la Selva Lacandona. Así se acordó desde el principio. Como así se acordó, también, destinar a la selva los beneficios del memorándum de entendimiento entre los gobiernos de Chiapas, California y Acre, sobre combate al cambio climático y deforestación evitada. Concretamente para la sierra tenemos este fondo concurrente. Estas 2 mil 500 hectáreas son el primer paso. Nosotros estamos pretendiendo, en recuperación de suelos y en reforestación, afectar, respectivamente, 30 mil y 28 mil hectáreas.

El tiempo se acaba
El ensayo de Zoé Robledo Aburto advierte que si no se atiende a la sierra con medidas realmente impactantes a corto plazo en cuanto a descontrol ambiental y deforestación, casos como el de Stan, del que Chiapas aún no se recupera del todo, son sólo el preámbulo para lo que viene en los próximos 10 años. A estas alturas, también, parece inminente el derrumbe de por lo menos 30 cerros que aplastarán a múltiples poblados serranos debido al desplazamiento de materia orgánica (100 toneladas por hectárea), pérdida irreversible por el deterioro de la vegetación. Estos son sólo algunos de los escenarios de cataclismo que se plantean. Hay muchos más.
—Zoé, más de alguno sin duda se alarma ante tan sombrío panorama. Permíteme insistir, entonces, ante el reclamo de algunas voces disidentes de tu distrito, lamentablemente anónimas la mayoría: ¿No utilizaste este tan sentido tema sólo con fines políticos? Y de no ser así: ¿Aún se puede salvar la sierra para que Chiapas viva?
—Yo te destacaría un punto: Cuando hicimos campaña en toda la sierra, había voces que me decían que un tema ambiental no iba a tener resultados en materia electoral, porque la gente no es lo que quiere escuchar. Ellos quieren escuchar de su camino, del agua potable, y es cierto, porque esas necesidades existen, y hay que atenderlas, no las desestimo. Pero creo que este es el tema más global, porque tiene que ver con la vida misma de las personas y tiene que ver con su futuro. Es un asunto, como te decía, vocacional. El momento de decisión de la sierra es éste, de dedicarse a actividades que hace 20 años simplemente no existían. Ahora, en el caso de las críticas, bueno, forman parte de nuestra actividad y son muy buenas porque son las brújulas que nos van guiando en nuestras acciones, pero yo quiero decirle a los serranos que el proyecto de Salvar la Sierra para que Chiapas Viva nunca fue un proyecto de campaña. Es una causa de vida, que, más allá que la haya utilizado en su momento para convocar a los serranos a tener una nueva toma de decisiones, lo seguirá siendo en el momento en que deje de ser diputado, y por muchos años más.

Fotos: Jacob García.

martes, 6 de septiembre de 2011

Improvisación pura a escena


La memoria privilegiada de Héctor Cortés Mandujano hilvana acontecimientos reales con versos y fragmentos de cuentos y novelas importantes

Desmenuzar el neologismo inventado por Héctor Cortés Mandujano para nombrar a su singular y novedosa manera de hacer teatro no es complicado en realidad: Liteatro = Literatura + Teatro. Lo que resulta difícil de comprender, aun presenciándolo, es el hecho de que lo que vemos en escena no está escrito. Es la memoria privilegiada que hilvana acontecimientos reales con versos y fragmentos de cuentos y novelas importantes. Con la luz fija en el hombre de pie (del anglicismo stand-up) o en completa oscuridad, acudimos a la narración e improvisación de una historia despojada de ornamentas, desnuda, que logra casi invariablemente interesar al público.

—¿Cómo llegas a esta invención?
—La idea, como todas las que se te pueden ocurrir, se dio por una circunstancia azarosa.  Hace muchos años, cuando mi hija estaba en secundaria —o sea que ya tiene mucho tiempo— y a sabiendas de yo era su papá, me invitaron a impartir una charla a los chavos sobre lo que es el cuento. Pensé que sería sólo un grupo, pero me sorprendí al ver un auditorio lleno. De modo que si les empezaba a tirar ondas técnicas, ellos empezarían a tirarme bolitas de papel o se quedarían dormidos. Así que decidí compartirles lo que en ese momento podía enseñarles a través de la invención de un cuento sobre la marcha. En ese momento estaba ronco y derive una historia un poco absurda sobre mi ronquera y para complementar recordé un fragmento de Don Segundo Sombra, que es una novela rural argentina de Ricardo Güiraldes, que habla sobre la miseria del mundo. Y ahí, sentado, en tono de conferencia, sin leer nada, ante el silencio y suspenso de los muchachos, descubrí que las historias despojadas de artificios podían interesarle incluso al espectador menos entrenado. Luego lo hice en otras ocasiones con resultados favorables. Enlazando mi vocación y experiencia teatral con lo literario se dieron combinaciones raras como mi primero amor infantil con un poema de Jorge Luis Borges o la vida de mi madre con las Mil y una noches.

***
Héctor dice: “Llegó la noche y la niña se acostó a dormir”. La niña que está con él en escena se acuesta. Jorge, que maneja la luz, apaga todo. Justo en ese momento, en la calle, alguien hace sonar una carrillera de triques. Héctor dice: “La niña se despertó de inmediato porque en la calle hubo una tronazón, como de triques; ya era de día”. Jorge enciende la luz. La gente ríe.

Sin dirección
—Platícame de tu Liteatro en el escenario de La puerta abierta.
—Jorge Zárate, quien dirige este centro independiente, insistía que en que hiciera teatro con él. Ya antes habíamos trabajado juntos, yo como director y él como actor, y con esa confianza que nos tenemos le dije que no tenía tiempo para ensayos y que involucrar a otras personas requeriría memorización y especificaciones técnicas. Le detallé: voy a contar una historia desde el escenario, con los recursos que tengo como actor, pero no va a ser un texto teatral sino literario, es decir, que no fue pensado para ser montado. Como al principio le costó entender del todo el hecho de llevar a escena algo que no requería dirección —precisamente por su formación como director— le dije: si quieres te hago una demostración en este momento:

***
Héctor: Y en ese instante apareció Satanás en persona.
Y se apaga la luz.
Héctor habla a Jorge desde la oscuridad: Jorge, digo que se apareció el diablo, pero no es necesario que apagues la luz.
Jorge: No la apagué.
Héctor: ¿No?, pues enciéndela.
Jorge: No puedo, algo pasó.
Héctor se calla y se escuchan los sonidos de Jorge que intenta encender la luz. Deja de hacerlo. Todos en La Puerta Abierta son un solo silencio.

Varios de pie
—¿Cómo se integró el escuadrón que te acompaña?
—Bueno, cuando le hice la propuesta a Jorge, dos de los Puertas me preguntaron si podían subir conmigo al escenario. Uno de ellos me dijo que estaba haciendo algo de mímica y el otro que estudiaba música. Les dije que estaba bien pero que la única condición era que no ensayáramos nada. Hagan lo que quieran y vayamos viendo qué resulta de esta combinación. La esencia de Liteatro es la improvisación pura, les dije, de modo que cada uno aporte su creatividad, talento y experiencia. La sinergia se fue asentando con cada ejercicio. Incluso la iluminación que maneja Jorge se volvió un aspecto muy importante. Finalmente lo hicimos y tuvimos un éxito inusitado, con el teatrito realmente lleno. Nadia, mi hija, estuvo presente en una de esas funciones y, como se divirtió mucho, quiso participar; desde entonces es mi eterna compañera, a ella debemos el toque femenino, que ha funcionado muy bien.

***
Héctor cuenta sobre un cisne blanco que vuela y Nadia se pone de inmediato unas alas de utilería. El vuelo errático, dice, empieza a descender hasta que el ave cae muerta. Nadia cae. Un niño desde el público dice:
Eso no es un cisne. ¡Es una mariposa!
No, niño insiste Héctor, es un cisne.
Otra niña espectadora interviene:
No, es un ángel.
Sí, sí dice otro, parece un ángel.
Miren, niños explica Héctor, conciliatoriamente, agradezco sus ideas. Esto no es un cisne ni una mariposa ni un ángel. Es Nadia que se puso unas alas falsas y que ahora está en el piso esperando que yo siga contando la historia para que pueda levantarse. Si les parece, pongámonos de acuerdo: es una muchacha con alas, pero para efectos de esta historia que les cuento es un cisne blanco, ¿estamos de acuerdo?
Sí, dicen los niños.
Continúa.


Retribución social
Como parte de la retribución social del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA 2010), en la categoría de Creadores con trayectoria, Héctor Cortés Mandujano desarrolló cinco Liteatros distintos:
-Miseria, Dios y el Diablo (Un poema de Fernando Pessoa y un fragmento de la novela Don Segundo Sombra, de Ricardo Güiraldes).
-Tesoro del duende (Fragmento de un poema de Octavio Paz, una historia incluida en la Metamorfosis de Ovidio y un cuento de HCM.
-Carmen y el Cadejo (Cuento Carmen y el Cadejo, de HCM, y poema “El Cadejo”, de Efraín Bartolomé).
-El compañero de viaje (Cuento, no infantil, de Hans Cristian Andersen, y un poema de César Vallejo).
-El inmortal (Cuento El inmortal, de Jorge Luis Borges y fragmentos del poema “Muerte sin fin”, de José Gorostiza.

jueves, 19 de mayo de 2011

No soy un mampo

Foto: Carlos Díaz.

La mujer es hermosa. Tiene piernas torneadas, caderas anchas, cintura estrecha, grandes nalgas y busto, cabello teñido y un cutis casi impecable: características propias de una modelo de pasarela. Pocos se imaginarían que Dorian Edith Hernández Cancino nació hombre.
Originaria de Chiapa de Corzo, desde pequeña tuvo la certeza de que quería ser mujer transgénero. Encontraba en el tradicional baile de Los Chuntaes una posibilidad de mostrar esa feminidad con la que nació y a la cual estaba empeñada en no renunciar. Era de los hombres vestidos de mujer el más bello, el más coqueto, el más contento. Pero buscaba mucho más. Quería vestir así todo el tiempo: para ir al mercado, a la escuela, a las fiestas; quería hacer amigas, hablar de chicos, tener pijamadas, muñecas y, quizás, una fiesta de 15 años.
“Yo supe desde muy chica —te puedo decir mi talla mas no mi edad —acota, pícara, sonriendo: Soy talla siete) que quería ser mujer. Gracias a Dios tuve unos padres y abuelos muy amorosos y comprensivos que no me rechazaron ni se avergonzaron de mí, como acostumbra la sociedad con aquellas personas que se descubren gays, lesbianas o transexuales. Decidí, entonces, cambiar mi cuerpo de hombre a mujer, como debió ser desde el principio.”

Nacer niño fue circunstancial
Los individuos pueden hacerse conscientes de su identidad sexual en etapas diferentes de su vida. En la mayoría de los casos, la condición transexual se manifiesta en algún momento de la infancia, en la que el niño o la niña puede expresar un comportamiento incongruente o una insatisfacción relacionada con el sexo con el que nació. Sin embargo, estos niños intentan ocultar su ser diferente tan pronto como experimentan un rechazo como consecuencia de su comportamiento.
“La comunidad que ahora se llama, nos llamamos, gay, lesbiana, transexual e intersexual (hermafroditismo) ya no aceptamos el término ‘mampo’, como solían llamarnos, estigmatizarnos; hemos trascendido, tenemos términos que nos identifican y describen en nuestras particulares diferencias, y a las cosas hay que llamarlas como son. Estamos viendo hacia un futuro diferente, con un gobierno responsable y consciente de la población con estas características.”
Dorian dice sentirse muy afortunada, porque fuera del seno familiar también encontró gente que la apoyó en la consolidación de su verdadera identidad. Estudió la primaria y secundaria en la colonia Plan Chiapas de Tuxtla Gutiérrez, y lejos de recibir ataques y señalamientos, las muestras de amistad, aceptación y solidaridad la fortalecieron en esta etapa tan complicada del desarrollo humano en general, y más aún en su condición.
“Empecé a vestirme de mujer en un concurso de belleza que se hizo en Chiapas y se llamó Dorian Gray, en él concursamos puras chicas trans, y, bueno, obvio, yo gané. De ahí me puse el nombre de Dorian, me sentía completamente realizada, en el mundo y el papel que yo quería.”
─Cuál era tu nombre de hombre.
─Fíjate que ese tipo de preguntas casi no las contesto, porque mi vida es ésta, la de mujer, todo el tiempo ha sido así, y nacer en cuerpo de niño sólo fue circunstancial. Me llamo Dorian, porque gané aquel concurso, así me conocen. Pero si quieres un nombre, mi nombre es Edith Hernández Cancino.

Cambios forzados
La pubertad es especialmente difícil para los jóvenes transexuales ya que, mientras otros púberes se sienten excitados por sus cambios corporales y encantados con su crecimiento, los jóvenes transexuales llegan quizás al peor estado de desarrollo anatómico de sus vidas: aquel que acentúa los caracteres sexuales que no corresponden con el sexo con el que se identifican.
Para empeorarlo, muchos endocrinólogos insisten en que las personas transexuales deben pasar la pubertad antes de que se les prescriba la terapia hormonal que podría haber prevenido la masculinización o femenización de su anatomía. Debido a esto, las personas transexuales deben someterse a difíciles procesos que podrían simplificarse mucho más con una intervención temprana. Además, algunas transexuales femeninas intentan autocastrarse, a menudo sin éxito, y automedicarse. Ambas opciones se consideran extremadamente peligrosas.
“Empecé a hormonizarme sin asesoría médica, eso es peligrosísimo, pero yo no sabía y me dejé llevar por los consejos de las demás. Yo quiero hacer un llamado a las chicas transexuales a que no se automediquen, por favor. Ponen en riesgo su salud, se exponen a serias enfermedades. Estamos propensas al cáncer, y no precisamente de mama sino en la sangre. Muchas podemos tener la premenopausia por tanta hormona artificial que le metemos a nuestro cuerpo. Al principio estaba maravillada, pues, imagínate, a los 14 años empezaron a crecer mis caderas, mi busto, cambió mi piel, pero el exceso me llevó al punto del cáncer, tuve que ser tratada por un endocrinólogo para salvar la vida.”

Dormir en el metro
“Llegué a la ciudad de México con una mano atrás y otra adelante para continuar con mi proyecto de vida como mujer trans, para trascender. Fue muy difícil porque la comunidad de allá es muy hermética, cuesta ser aceptada. Está muy marcado el liderazgo, es como una forma de decir ‘Yo mando aquí y aquí se hace lo que yo digo’. Pues ya te imaginarás, si dentro del propio grupo trans existe discriminación, el trato externo es hostil, peligroso. La transfobia (odio o miedo irracional hacia las personas transexuales) mata. Te cuento rápido una anécdota:
“Un día iba con una compañera en el metro, íbamos buscando dónde acomodarnos entre el gentío (nuestra parada era el Metro Hidalgo, ahí nos reuníamos y quedábamos a dormir, porque no teníamos otro lugar; fue una situación muy difícil que pronto conocerán porque sacaré a la luz un libro acerca de cómo una chica trans rompe con tantas barreras que se encuentra en el camino) cuando de pronto se acerca un tipo y le da con todo… así bien fuerte… ay, no podría decir la palabra vulgarmente (vergazo, quiso decir), en el pecho y casi la desmaya. ‘Oye, qué te pasa, por qué agredes a mi amiga, no te ha ofendido’, le grité; y puedes creer que nadie se metió a defendernos, la gente se quedó paradota, así como que si nada hubiera pasado, y dices cómo es posible que pasen estas cosas tan fuertes.
“Afortunadamente ahora vivimos otra realidad en la ciudad de México. No te digo que no hay discriminación, porque eso se da en todas partes, en todas las culturas, pero estamos haciendo un país diferente, estamos enfrentándonos a una sociedad, tal vez machista, que se está quitando poco a poco la venda de los ojos, que se está dando cuenta que no existimos sólo porque de repente se nos ocurrió vestirnos de mujer y salir a la calle, ¡no!; sino que somos personas normales con su propio estilo de vida. Están comprendiendo que ya lo traemos en la sangre, que en verdad queremos vivir como mujeres y hombres trans, que queremos el respeto y el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo. No somos seres humanos de segunda, somos productivos, pagamos impuestos, amamos y necesitamos que nos amen, también.”
Probablemente una de las grandes luchas pendientes para la comunidad transexual es concienciar a la población de que esa condición no es una amenaza ni una aberración ni una enfermedad; es decir, la lucha contra la discriminación que genera la transfobia, bien sea en el terreno laboral, en el contexto familiar, en el social o, incluso, en la misma persona trans que no se acepta a sí misma. En esta batalla, la comunidad que defiende los derechos de estas personas ha instaurado el 17 de mayo como día mundial contra la homo y la transfobia.

Maquillista profesional, actriz, modelo, y, sobre todo, una mujer trans plena, Dorian Edith Hernández Cancino es una importante activista del movimiento LGBTTTI (Lesbiana, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual), y forma parte de la Comisión Nacional de la Diversidad Sexual del Partido de la Revolución Democrática, desde donde trabajará para que se reconozcan y respeten los derechos de estas personas, se les brinde igualdad de oportunidades y los servicios de salud que necesitan. Ah, sí, también es hermosa.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Noviembre de 2009

viernes, 13 de mayo de 2011

Fiero su modo, pero qué talento

Foto: Fernando Villafuerte.
Es 1967. El lugar: una escuela de monjas en Zamora, Michoacán. La situación: las madres ofrecen palabras de aliento a sus hijos adolescentes, previo a que representen la obra Los árboles mueren de pie (del dramaturgo español Alejandro Casona). La mamá de Arcadio Acevedo, católica de cepa, ajena a las tradiciones amorosas, profiere las palabras que tendrán resonancia vitalicia: "¡Me avergüenzo de mi segundo vástago por el rimero de leperadas que escribe —se refiere a El postigo, su rabioso debut como escritor— y por ser un acólito del regenteador de las tinieblas!"

Arcadio Acevedo Martínez nació en Zamora, en 1948. Un lugar que puede ser considerado “el San Cristóbal de Las Casas, de Michoacán”, habitado por gente que se siente “culta, guardianes de la fe y de los buenos modos”.
Fundada por un gran número de españoles, la conciencia de abolengo y apellido es parte inherente de la atmósfera del lugar, “podías no tener dinero, pero si tenías buen apellido eso te daba como el derecho a discriminar y menospreciar a los demás”.
Llegado al mundo en el seno de una familia “ultraconservadora” y proletaria, los días de Arcadio no podían transcurrir sin la puntual asistencia a misa a muy temprana hora por la mañana y el hondo vacío en los bolsillos debido a la falta de dinero.
Mientras cursaba la primaria en una escuela privada que le pagaba su abuelo —ranchero, exitoso económicamente, él sí— le llegó la invitación de continuar sus estudios en el Seminario, a lo que no quiso negarse tras ser seducido por fotografías que mostraban enormes edificios barrocos, albercas, canchas de basquetbol y “toda la cosa”.
Al terminar la primaria viajó a la ciudad de Puebla e ingresó al Seminario donde estudió la secundaria y preparatoria juntas. “Le llamaban Humanidades a ese periodo y en él estudié las bases del latín y el griego para poder traducirlo con facilidad. Jamás tuve la vocación de clérigo, la idea era salir de mi pueblo”.
Regresa a Zamora y se ve obligado a repetir el nivel medio superior porque la formación religiosa no se la avalaron oficialmente y, como perseguido por un fantasma, la nueva escuela era dirigida, también, por mujeres consagradas a la iglesia.
Al concluir, ahora sí, la preparatoria, se casa. Bueno, lo casan, porque “se comió la torta antes del recreo”. Fue un matrimonio tan feliz —él 17, ella 16— que a los 11 meses terminó. Le pegó duro: "ya sabía que me iba a morir, porque no concebía la vida sin la mujer que amaba”. Así estuvo algunos meses.
Al poco tiempo, y por casualidad, acompañó a León, Guanajuato, a un amigo que buscaba trabajo en la radiodifusora XELG, pero fue rechazado. “Esa gente era muy exigente porque, digamos, era como la pequeña XEW del Bajío (10 mil watts, se escucha por todas partes). Lo intenté y yo sí me quedé. Ahí estuve año y medio”.
En ese tiempo conoció a una modelo de motos, “hermosísima mujer, blanca, pelo castaño, ¡n’hombre!”. Ella le dijo “bueno, sí me voy contigo, pero no aquí ni cerca de aquí porque en el Bajío casi todos son persignados”.
En la elección de su destino eliminaron las capitales de alrededor y el resto lo echaron al interior de un envase de coca y lo dejaron a la suerte, la tercera en salir sería, “¡puta, Tuxtla Gutiérrez, cuándo en la vida!” Ya en la terminal, la suegra le dijo a su retoño: "mi’jita, cuídate mucho, en Chiapas puro indio hay y son bien malos”, y emprendieron el viaje que tendría una duración de 36 horas debido a varias dificultades. Arcadio ya no dejaría a la indiada.

Entre madrazos y colores
Arcadio Acevedo es locutor (voz franca, grave, transparente), periodista (columnista, gran entrevistador), monero (Premio Chiapas de Caricatura 1986), pintor (famoso por sus quijotes y zapatas), modesto (al grado de rechazar lo anterior).
Autor de El postigo (narrativa), Las bolitas (caricatura), Rimero de plumas. Crónica intermitente de un constante desamor (colectivo), Romeo Anaya, guerrero auténtiKO (biografía), El matador, vida y milagros (entrevista), Pablo, a ras de cancha (entrevista), estos últimos de la serie Los hijos de la gran Tuchtlán, e ilustrador de la Agenda de la Rial Academia de la Lengua Frailescana (2006, 2007 y 2008).
Hombre que se asume dependiente de las personas y de mal carácter; amigo que prefiere madrearse con sus pocos cuncas a la hipocresía; humano apartado de la gente, pero no solitario; rostro serio, jamás solemne: Arcadio.
Acepta la entrevista aunque reconoce que no le gustan. Promete esperarnos en su vivienda ubicada en la 2ª Poniente, entre 5ª y 6ª Norte, a medio día. No da número de casa ni descripción de fachada, pero gozamos de la certeza de ubicarla sin problema en cuanto estemos ahí (la referencia es incuestionable: enfrente de una cantina y al lado de una cantina). En efecto, la encontramos.
Al llegar, el anfitrión se despide de un par de amigos que lo acompañan, nos cruzamos con los que salen. Lo recorremos con rapidez: cabello negro que pierde la batalla contra el blanco, bien peinado, cara afeitada, limpia, a excepción de un grueso bigote castaño que se amalgama a la nariz, ojos saltones color verde (no tiene el habitual polarizado de sus gafas negras), estatura media, delgado aunque barrigón, camisa larga a cuadros recogida sobre los brazos, jeans y zapatos negros opacos. Se ve joven, él insiste en lo contrario.
Su vivienda es pequeña y acogedora, con lo indispensable. Las paredes están pintadas de melón y el piso es amarillo. Como adorno tiene pinturas, algunas en marcos, otras sobre la pared misma, murales. Sentado sobre una silla roja, que hace juego con una mesa pequeña de madera en medio de la sala, me pide que me siente. Se escucha de fondo música clásica, hace calor bajo este techo cercano. “Bueno, comencemos”, me dice.
—Arcadio, disculpa este inicio tan elemental, pero tienes fama de buen caricaturista, uno de los mejores de Chiapas, se dice, ¿cómo te inicias en esta actividad?
—Bueno, cierta ocasión estábamos bebiendo trago con Valdemar Rojas, presidente municipal en aquel tiempo de Tuxtla, Augusto Solórzano, Pepe Villanueva y Paco Romero, que era tesorero. El caso es que don Pancho Núñez le pegaba mucho a Valdemar, decía "faltan tantos días para que se termine la pesadilla panista".  Yo no lo conocía; de hecho, no conocía casi a ningún periodista, mi medio era la radio. Yo le estaba haciendo un dibujo a Solórzano y en eso Valdemar me preguntó si dibujaba, le dije que sí; entonces, me pidió que le dibujara una caricatura en contra de El Sol de Chiapas y me pagó 3 mil pesos. Después Pepe Figueroa me dijo “haz caricatura” y comencé en El Heraldo de Chiapas haciendo un perrito, inicialmente era normal, después se fue parando hasta estar en dos patas y siempre andaba en el pomo el chucho ese.
—¿Cuándo descubriste ese talento?
—El gusto por dibujar lo tuve siempre, pero no me dediqué a eso. Ya me vine a dedicar a esto cuando me mandaron al diablo del programa de radio que tenía (Pura cuerda), al ocurrírseme en buena onda criticar a Pablo Salazar cuando era candidato, y ya cuando tomó posesión volé. De ahí ya de perro, pues, y ¿ahora qué hago? Entonces, por necesidad, alguien se me acercó y me dijo “oye, yo sé que tú dibujas”, pues más o menos, le dije, “porqué no me haces un Zapata”, y así empecé, hace como seis años. Por eso cuando me preguntan les digo que yo no soy pintor, porque no me considero un pintor, igualmente boxee antes y no soy un boxeador, era un asunto muy elemental.
—¿Cómo está eso de que boxeaste?
—En primer lugar siempre fui fanático de los boxeadores; de hecho, el libro de Romeo es porque ahí platicando con los cuates les conté la vida y milagros de Romeo Anaya y de los grandes campeones de aquella época. Luego porque en Navidad el dueño de una tienda, al que le decíamos "Chucho, el vaquero", organizaba torneos navideños y pues te la rifabas. A veces el premio era una caja con unas galletas, pero no importaba, el asunto era que se madreara uno ahí y que te lo ganaras. Y yo me lo ganaba invariablemente, aunque no fuéramos del mismo peso, pues siempre fui muy flaco. Ahora ya estoy gordo por viejo, pero siempre me llevé a los otros.
—Respecto al periodismo, ¿desde cuándo te involucras y qué apreciación se merece el que se hace en Chiapas?
—En 1966 escribí por vez primera en un periódico. Y, bueno, la apreciación que se merece el de Chiapas es la que se merece prácticamente el de todo el país, pues, imagínate, en un país que no lee, en un estado que lee menos, es muy difícil que el periódico viva de sus lectores; entonces se establece la dependencia de gobierno, es un asunto muy maquiavélico en el que es difícil tomar una posición: si se golpea no hay lana, si no hay lana no hay periódico, si no hay periódico no hay fuente de ingresos, es delicado.
—¿Y el aspecto cultural? No puedes negar que eres un creador.
—Yo nunca he pretendido inmiscuirme. Es más, te soy franco, no me gusta el ambiente cultural, sigo creyendo que independientemente del talento que tenga el aspirante, o no, se manejan como pequeñas familias, donde nadie tiene entrada, sólo ellos, y cuando se trabaja así se pierde el rigor. Hay mucha gente que publica o publicamos y nos sentimos poetas o narradores, pero no todos.
—¿A diario pintas?
—Diario lo hago, diario pinto porque soy un tipo hiperactivo, escribo algo, lo dejo, pinto, regreso. Siempre escribo y, sobre todo, siempre pinto porque es lo que me está dando de comer; o sea, ya no tengo ningún otro ingreso más que esto.
—¿Qué experimentas al pintar?
—Es como escribir que te vas a acostar debajo de un árbol y que la sombra está a todo dar y te permite contemplar lo que sea; porque el hecho de la contemplación te hace pensar, según yo, más lúcida y más profundamente, entonces esto se me hace sedante, pintar. Además la sorpresa de nuevos colores que ni tú sabes cómo le hiciste, para uno que no es pintor es un descubrimiento diario y te dices "ah, chingao, y esto cómo salió".  Es como los oasis que tiene uno. Yo soy de carácter muy fuerte, soy muy nervioso y acelerado, entonces esto es como el lastre que me sirve para detenerme tantito y no hacerlo todo tan visceral y aceleradamente.

Vivir es bello, pese a todos los pesares
Arcadio Acevedo es un hombre que toma la vida como se va presentando, no espera sufrirla, no espera disfrutarla, la toma, y en ese tomar a veces se presenta dulce amante y, otras, mujer celosa. Platicar con él no es una suerte de diálogo elaborado, ni siquiera una lenta respuesta en busca de las palabras correctas; de su boca brotan sapos y serpientes o, cayendo en el extremo, flores perfumadas.
Continuamos en su casa, el calor es inclemente. Bajo la mirada fija de zapatas azules y ojos enormes de personajes diversos nos cuenta que ha sido una gran sorpresa el vertiginoso éxito de sus pinturas. Continúa incrédulo:
“Ni yo me la creo, pues, vivir de esto. Al principio era lo clásico, te ven de perro y '¿oye, cuánto?', 500, 'traigo 200', viene; a veces sólo para recuperar lo del marco. Ahora no, la quincena pasada vendí toda la colección de ilustraciones que hice para un libro, un total de 16; un Quijote por aquí, un Cristo por allá, '¿cuánto?', tanto; en fin, estoy muy contento, no hay mal que por bien no venga.”
En sus pinturas tiende a hacer personajes de ojos grandes. Algunos estudios psicológicos indican que el que hace ojos grandes en sus dibujos tiene problemas con su madre. “Mi mamá me acomplejó, yo pienso que a eso obedece. Cuando la hacía enojar me decía 'ojos de sapo', 'ojos de buey', porque los tengo saltones. Me acomplejó porque luego yo usaba lentes oscuros, ¡pero oscuros!, que me los tenía que levantar porque no miraba en la noche, me tapaban todo. Entonces, yo supongo, que como desquite pongo ojones”.
Seguimos la charla:
—Tu blog en Internet ¿por qué se llama Los Bolonautas?
—El término no es mío, es uno que usaba René Delios para sí mismo, entonces se supone que los que somos bolos viajamos a través del alcohol, por eso somos bolonautas; es la gente que con el alcohol no sólo se emborracha sino llega a cosas creativas.
—¿Cómo explicas que al tener carácter fuerte gozas, también, de un excelente sentido del humor?
—Yo supongo que así como la naturaleza dota a cada especie de pros y contras, así es con uno: “te di mal carácter, pues te doy sentido del humor”. Yo no soy solemne, no me gusta lo solemne, yo he expuesto pinturas y caricaturas en la cantina; creo que la mejor filosofía sobre la vida es no tomarse a uno demasiado enserio.
—Parafraseando tu breve auto-semblanza que se encuentra en tu blog y en tus libelos, ¿es verdad que has decidido beber el resto de tu existencia con la gratitud y el ánimo a toda asta?
—No. Soy buen borracho. Lo que pasa es que yo mismo me cotorreo con el trago. Te puedo asegurar que a quien le preguntes nadie me ha visto rebotando, tantito me siento bolo y huye conejo.
—Sobre las relaciones humanas, Arcadio, ¿cuál es tu concepto de amistad?
—Mira, hablando de la amistad, yo tengo una experiencia que creo que me marcó, de hecho a veces me conflictúa. Mi mamá es una persona muy dura, viuda desde los 38 años, con 11 hijos, imagínate, de modo que la primera crítica de ella era, precisamente, con sus hijos. Para ponerte un ejemplo te diré que si uno tenía novia y se la llevaba a presentar, luego luego le preguntaba “¿Ya lo conoces bien? Es un huevón y tiene un carácter de la chingada”, entonces, evitábamos ya preguntarle a nadie y a mí me sucede eso con los demás.
“Alguien por ahí decía que la sinceridad no consiste en decir todo lo que se piensa, sino en no decir lo contrario de lo que se piensa. Entonces, a veces digo que quizá debo actuar así. No me puedo guardar las cosas, me siento hipócrita si no digo lo que estoy pensando, 'oye, qué te parece', no me gusta, y es ahí cuando me pregunto porqué tengo que decirlo todo tan encueradamente.
"Tengo pocos amigos, muchos conocidos —en la bolera ya sabes que se conoce a mucha gente—, pero pocos amigos, y es precisamente en la aceptación esa de que nos permitimos decir lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Uno de ellos es el escultor Robertoni Gómez, con él nos hemos agarrado a madrazos muchas veces, pero conservamos la amistad. Una amistad que no te permite opinar o disentir de lo que piensa tu amigo no es amistad, ¿de qué se trata? Eso que lo haga tu mujer, ahí no tiene uno defensa, jeje."
—La relación con tu familia...
—La veo muy poco, pues ellos viven lejos, el único que vive aquí es Carlos, al que invité a venir, que también es periodista y es muy talentoso, me gustaría escribir como él. Todos los demás estamos regados, hace 12 años que no veo a mis hermanos, tenemos contacto a través de la Internet, me escriben, me mandan fotos actuales. Hay poca cercanía física, que para mí, así como es mi carácter, es preferible. Sé, de alguna manera, que padecen cómo yo soy, porque ellos no comulgan con mi manera de ser, siempre me andan diciendo "te vas a condenar", bueno, "te vas a ir al infierno", es probable. Entonces, ni me padecen ni yo me siento incómodo tratando de aparentar lo que no soy. Yo escogí mi manera de vivir, ¡mira cómo vivo!, con que me alcance y con mandarle dinero a mis hijos estoy bien...
—¿Hijos?, ¿cuántos son?
—Tengo seis hijos. Tengo dos del primer matrimonio, con los que hablo como si fueran mis hermanos, nunca los sentí como hijos, nunca viví con ellos; de hecho, uno nació cuando ya estábamos separados con su mamá. Los otros son tuxtlecos y viven en Oaxaca.
—¿Qué tal tú y las mujeres?
—Es lo que más me ha gustado, el mundo no se imagina sin ellas, todo las tiene como punto objetivo final. Pero al ser yo de una escuela de machos, por razones elementales ni las disfruté como debí y, por supuesto, las hice padecer. En serio, un tipo posesivo que cree —eso es lo peor, que lo crees, porque si fuera por perverso qué bueno, para que se te quite lo pendejo— que si una mujer vive contigo y te quiere no necesita nada más, como si fuera un objeto en la casa, esa es la verdad, ¿no? Luego me arrepentí por lo que pasó, ya para qué. Lo que me salva un poquito, y no debería decirlo, es el hecho de que con todas las mujeres que he vivido seguimos siendo amigos; entonces, no fui tan de al tiro, supongo.
—¿Y la soledad...?
—Ahora la disfruto. La única sombrita que se atraviesa es que como ya estoy viejo escucho "ya peló fulano"; o sea, el temor de un infarto o una caída y que no haya quien te atienda, es lo único que me ensombrece. Me gusta estar solo, siempre fui solitario. De chavo buscaba los cafés más apartados para hacer mis mariguanadas; en mi casa si no había un cuarto donde pudiera estar solo lo construía de cartón en la azotea, siempre me gustó estar aparte, no solo, aparte. A veces tengo alguna relación con amigas —la que acaba de salir es gran amiga mía— y aquí nos emborrachamos o pisamos, no hay problema, pero ya no compartiría mi espacio, porque pintar y escribir es una labor de solitarios.
—Haciendo un vil saqueo a tu auto-semblanza, ¿en verdad crees que aún no terminas de desempacar y ya tienes que despedirte?
—Eso nos pasa a todos. Te platicaba cuando mi primer noviazgo, me caso y me mandan al diablo, yo me moría, no concebía la vida sin esa mujer; luego la volví a ver y dije "uta, no era pa´ tanto, carnal", y está uno joven, cuando uno está ruquito hasta una rana es buena, ¿no? Hablábamos de las compensaciones de la naturaleza: cuando uno está joven no tiene experiencia y cuando tienes experiencia ya estás ruco y es cuando empiezas a apreciar la vida. Es cierto, cuando ya tienes que irte es cuando habías entendido cómo está este asunto y qué bello es vivir, pese a todos los pesares.

De El postigo, Capítulo XI:
—Eres agresivo al hablar. Eres amargo, nauseabundo y áspero escribiendo. Tu remedo de vida es una majadería. Y tu "oración"... esputo ácido con hábitos de franciscano. A nadie convences clavándole el puñal en la barriga.
Dicaroa me despierta, echado junto a la pata de la cama. Continúa:
—Te escurre el rencor por las orejas, largas puñetazos, patadas sin importarte a quién derribas. Esta ciudad, muy a tu pesar, es tuya, convéncete. Es mía la ciudad, es nuestra. Ellos somos nosotros en la conjugación del pueblo. Nosotros somos ellos. En esta ciudad naciste y si quieres morir aquí has de hacerlo. En tierra ajena, grábatelo, nunca podrás descansar a muerte suelta...

Dicaroa (el perro) tenía razón, en tierra ajena jamás se podrá descansar a muerte suelta… Sin embargo, desde hace mucho, Chiapas no es ajena para Arcadio ni Arcadio ajeno para Chiapas.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Mayo de 2008

lunes, 21 de febrero de 2011

PAN, PANamericano


Egresado de la Universidad Panamericana, el diputado Juan Jesús Aquino Calvo habla con familiaridad del primer círculo de colaboradores del presidente panista Felipe Calderón Hinojosa

I
Las fastuosas estancias y pasillos estilo francés de la Residencia Oficial de Los Pinos, que desde el 07 de enero de 2011 recorre Roberto Gil Zuarth como secretario particular del presidente Felipe Calderón Hinojosa, eran ya recorridas, entre 2007 y 2009, por otro chiapaneco: un joven abogado nacido en Ocosingo e hijo de un destacado educador galardonado con el Premio Chiapas en Ciencias 2010.
En la casa presidencial que ha albergado desde 1935 a 13 mandatarios nacionales, desde Lázaro Cárdenas del Río al propio Calderón Hinojosa, Juan Jesús Aquino Calvo servía a su amigo José César Nava Vázquez —entonces secretario particular del presidente— al ocupar la Dirección de Evaluación y Seguimiento de la Secretaría Técnica de la Secretaría Particular. De ahí partió a asesorar al Comité Ejecutivo del Partido Acción Nacional (PAN) cuando Nava Vázquez asumió el liderazgo del blanquiazul.
Poco después, en su condición de negociador panista de la alianza que forjaban en Chiapas diversos partidos, recibió la invitación de “caminar un distrito”. Aceptó el reto y ahora no sólo es diputado local de mayoría por el Distrito XII, con cabecera en Pichucalco, sino, también, presidente de la LXIV Legislatura del Congreso del Estado.
A sus 35 años de edad, Juan Jesús Aquino Calvo tiene una trayectoria nada despreciable y habla con familiaridad de las personas que integran el primer círculo del Ejecutivo nacional, pues buena parte de ellos fueron diputados en la LVIII Legislatura del Congreso de la Unión, cuyo coordinador era, en ese entonces, el también diputado Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, y donde el chiapaneco se desempeñaba como asesor asistente del grupo parlamentario panista. Francisco Blake Mora, Juan Camilo Mouriño, César Nava Vázquez —por mencionar algunos— son nombres que sobresalen de esa legislatura federal. Con ellos, de algún modo, nuestro entrevistado se inició en la política.

Diputado, te tocó vivir de cerca la transición política en México con Vicente Fox, pero también el inicio de la LVIII Legislatura del Congreso de la Unión, donde participaste como asesor jurídico; de esta cercanía, de este trato directo con algunos personajes que hoy son principales figuras en la vida política nacional, me gustaría que definieras sintéticamente cuatro perfiles, el de los entonces diputados Felipe Calderón, Francisco Blake, Juan Camilo y César Nava.
El trato es un poco de obviedad, los identificaba a todos la amistad. Son un equipo. Considerándolos por orden de prelación, el presidente Calderón, como lo es hasta este momento, siempre puesto con la seriedad de un ejercicio responsable, comprometido con servir a México siempre en conciencia y en discurso, compartiéndolo. Siempre fue el gran líder, el que echaba para adelante la bancada.
Recuerdo al secretario Blake como un estudioso del derecho, abogado, bajacaliforniano, muy leal al equipo, amable, agradable, con la prioridad de que lo principal es México.
En el caso de César Nava tengo una cercanía evidente, es un gran amigo, él fue el que motivó y convenció, quien me dio la identidad panista. Ha sido siempre partícipe del equipo del presidente, al cual ha apoyado desde todas las trincheras.
Terminando con el finado, y buen amigo también, Juan Camilo Mouriño, llamado Iván por sus amigos, una persona con un liderazgo excepcional, a la cual yo admiré.

II
Nací en la ahora ciudad de Ocosingo, Chiapas, un 27 de agosto de 1975, en el único centro de salud que había y que todavía persiste atrás de la presidencia municipal. Nací allá porque de allá es la familia de mi madre. Crecí con ella y mis abuelos. Tengo los mejores y gratos recuerdos de aquella época. Una vida obviamente de campo, rural, de acompañar a mi abuelo al rancho los fines de semana, aquella propiedad que tenía llamada El Bambú, porque era el único bambual grande que estaba a orilla de carretera, tres kilómetros antes de llegar al pueblo. Estudié en el único kínder que había, uno llamado Cuauhtémoc, luego entré a una primaria que se llamaba igual. Creo que en aquel tiempo no había mucho nombre de dónde escoger.
Mi madre, Rosario Nieves Calvo, era maestra (por cierto me dio clases en primer grado de primaria), estudió la Normal Superior aquí en Tuxtla y aquí se conoció con mi padre, pero se regresó a trabajar a Ocosingo, por eso es que yo nací allá. Para cuando yo cursaba el cuarto grado nos venimos todos a vivir a la capital, porque mis padres ya tuvieron la oportunidad de construir una casa propia. Por eso siempre he dicho que mi familia es de la cultura del esfuerzo.
Mi padre, Jesús Aquino Juan, es tuxtleco, por eso toda mi familia paterna está aquí. Él es una persona dedicada a la educación, de toda la vida. Tuvo una formación como seminarista, donde se le permitió en algún momento, por las becas que daban en San Cristóbal con el apoyo de don Samuel Ruiz, realizar estudios de filosofía y de doctrina en Austria, Alemania. Estuvo tres o cuatro años por allá. Regresó a la ciudad de México y se dio cuenta que no estaban reconocidos los estudios que había hecho. Así que con el ánimo que tenía de dar clases y aportar a la academia, también cursó la Normal Superior. Y pues sí, ahí fue donde conoció a mi madre.
Tengo dos hermanos. Una hermana mayor, Sigrid Karina, médico, egresada de la UAM Xochimilco, dedicada en este momento a la academia, y muy comprometida con los temas de reivindicación de la mujer. Ella, al terminar sus estudios universitarios, se fue a Palenque a trabajar para Médicos del Mundo, una organización internacional que conformó la Casa de Apoyo a la Mujer Maltratada. Ella ya se encuentra acá en la ciudad ejerciendo como médico y creciendo como catedrática. Tengo, también, un hermano menor, Giovanni, él estudió Relaciones Internacionales en Monterrey, es el menor; dicen que es el pilón, porque después de ocho años llegó a la familia. En este momento trabaja de asesor en la administración pública estatal.

III
Entonces, diputado, a partir del cuarto grado de primaria estudias en el Colegio Chiapas, con las monjitas, y luego en el Colegio Lasalle la secundaria, acá en la ciudad. Tus padres sin duda le apostaron a la educación. Pero decides irte del estado porque buscabas alejarte del dolor que te causó la muerte de tu abuelo Enrique Calvo, a quien te unía un vínculo muy fuerte.
Me cuentas que era muy conocido y respetado en Ocosingo, que no pudo estudiar Leyes como añoraba porque sus padres querían que se dedicara a las actividades agropecuarias. Que lo más que pudo estudiar por sus propios recursos fue precisamente maestro normalista. Y que finalmente fue su influencia la que te animó a estudiar derecho.
Pero volviendo a tu formación, decides, entonces, estudiar la preparatoria en el Colegio Lasalle del Sureste, en Coatzacoalcos, Veracruz. Luego viajas a Toronto, Canadá, a estudiar inglés. A tu regreso entras a la Escuela Libre de Derecho, que un año después dejas porque su sistema civilista no era coincidente con lo que buscabas, que era el área pública, política, social, así que te cambias a la Universidad Panamericana donde te gradúas y coincides con César Nava, quien finalmente te invita a trabajar con él en la campaña presidencial de Vicente Fox Quesada. Hasta aquí estamos claros.

Porqué enfundarse en la camiseta blanquiazul.
Creo que por los valores y principios que están en plataforma: solidaridad, la búsqueda del bien común. Me identifican plenamente. Sé que la crítica dice que el partido es elitista, pero estoy ávido de cambiar la imagen en lo que a mí corresponde y respecta, porque habemos también los que somos de a pie, los que empezamos repartiendo tortas, pegando pendones, volanteando día y noche, y que nos ha tocado picar piedra en varias trincheras para lograr un espacio.
−¿Hubo en algún momento, por llamarlo de alguna manera, discriminación política?
No, no, no. Hubo quizá un reto más fuerte.
Qué tipo de panista te consideras.
Un panista consciente que las circunstancias nos obligan cambiar en algunos sentidos para reivindicar a los partidos políticos y al ejercicio público. Un panista con principios, con valores, heredados de mis padres y de mi formación. Un panista que reconoce que hay mucho por hacer pero que también se ha avanzado bastante en las presidencias federales panistas; las expectativas han estado bastante amplias y no se han llegado a cumplir todas, pero sí se ha avanzado en muchos temas: rendición de cuentas, transparencia, inversión. Un panista con un compromiso social muy grande con mi país, con mi estado particularmente. En síntesis: un panista progresista.
Cuál es el mayor fracaso del PAN.
Estamos en el camino tratando de hacer lo mejor posible dentro del ejercicio público, por eso abiertamente no veo ningún fracaso, veo retos fuertes. Lo que sí hay que apuntalar, me parece, es el tema de la seguridad, que es bandera y punta de lanza de este gobierno que a buena cuenta tomó el toro por los cuernos de manera obligada, ya había necesidad de hacerlo. Tal vez una circunstancia de análisis en ese tema en particular, pero sin considerarlo en ningún momento fracaso.

IV
Sabemos que vuelves a Chiapas porque siendo mediador en las negociaciones aliancistas de 2010 te invitan a contender por una diputación local y tu partido te respalda. Qué representa esto para ti.
Bueno, intento cada día no dilapidar la gran oportunidad que se me dio. Yo le hablé de frente a la gente de mi distrito, que aunque venía de fuera, haría todo a mi alcance por servirles y confiaron en mí. Hoy conozco el distrito XII, lo he recorrido, ya no me es ajeno.
−¿Imaginaste ser presidente del Congreso?
En principio no lo imaginé. Es también un gran honor que me dio mi partido y las coincidencias con los demás grupos parlamentarios. Es el más grande honor que obviamente he tenido en mi corta carrera en la política. Lo que me obliga a bien actuar, a hacer lo que me corresponde, para que la ciudadanía vea a políticos cercanos.
¿Mantienes o quemaste tus naves?
Las quemé. Estoy completamente concentrado en abonar al desarrollo de mi estado, de aquí en adelante.
Esto quiere decir que buscarás más espacios públicos.
En este momento no quiero adelantarme bajo ninguna circunstancia. La prioridad es la importantísima encomienda de imparcialidad con que debo conducirme al frente de la Mesa Directiva del Congreso del estado. Sin embargo, en el ánimo partidista, en su momento, llegados los tiempos, seguramente estaré a disposición de mi partido, donde pueda yo ser, al fin de cuentas, de provecho. Siempre con la consciencia plena que en las responsabilidades que yo asuma el primer filtro que pasaré será la autocrítica.